Los objetivos del proceso de lijado de grifería sanitaria

El proceso de lijado y pulido de piezas metálicas tienen diferentes finalidades, aunque hay dos objetivos muy claros y que destacan sobre los demás.

Dureza y resistencia

Una de las cosas que aporta el proceso de lijado a las piezas metálicas es, sin duda, una dureza y una resistencia extraordinarias. Y es que el proceso de lijado consiste en aplicar una herramienta granulada y abrasiva sobre la superficie a lijar.

En el caso de los metales, lo que se espera conseguir es eliminar toda imperfección que pueda tener la superficie: pintura antigua, roces, daños, etc.

Por ello, en el momento de lijar la pieza, este mismo proceso aporta una dureza extra y una resistencia, tanto en el lijado como en el pulido del material.

Estética y brillo

Por supuesto, otra de las funciones principales del proceso de lijado y pulido de las piezas de grifería sanitaria es conseguir una estética y un brillo perfectos.

Si nos fijamos en los grifos de las casas de amigos, familiares o conocidos, podremos observar que el acabado final es lo que da el toque de elegancia a cualquier pieza de grifería sanitaria. Su brillo, su resultado y su apariencia es lo que nos hace decantarnos por uno u otro grifo. Y esto se consigue gracias al lijado de la pieza, pero no olvidemos que el proceso de cromado es también fundamental en este sentido, ya que es lo que provoca que el resultado final sea el que esperábamos.

Todos estos procesos, lijado pulido y cromado, deben realizarse por parte de profesionales con experiencia en el este ámbito. En Jeycaebro somos líderes en el sector del lijado y pulido de grifería sanitaria, llevando a cabo estos procesos tanto de forma manual como robotizada, teniendo en cuenta las características de la pieza y eligiendo el mejor método para cada uno de los grifos que trabajamos.

Tipos de lijas

El proceso de lijado implica aplicar, sobre una superficie, un elemento abrasivo para conseguir un resultado uniforme, eliminado asó las posibles imperfecciones que la superficie pudiera tener.

Para conseguir este resultado, se emplea como herramienta la lija, que en su origen era un simple cartón arenado, y ha evolucionado hasta dar lugar a distintas variedades de lijas que se componen de diferentes partes.

Partes de la lija

Soporte

El soporte de la lija suele ser una lámina de materiales como el papel, cartón o tela que sea resistente y fuerte, capaz de no romperse durante el proceso de lijado. En el caso del lijado de metales, suele utilizarse como soporte la tela o un material fibroso.

Superficie arenada

Sobre una de las caras del soporte se pega la superficie arenosa o granulada, que puede ser de distintos tipos, según el tamaño del grano que se necesite y el tipo de material que se quiera trabajar.

Tipos de lijas

Lija gruesa

La lija gruesa se utiliza para realizar un proceso de lijado en superficies muy gruesas, oxidadas o que requieran la eliminación de pintura.

Lija mediana

La lija mediana se usa para terminar el lijado comenzado previamente con una lija gruesa. Es decir, para pulir diferentes zonas y que el acabado sea más efectivo.

Lija fina

La lija fina se utiliza únicamente para pulir los detalles de una pieza que ha sido previamente lijada con lijas más gruesas.

Lija seca

Son las más comunes y pueden usarse en todo tipo de materiales. El lijado de metales y de otros materiales con lijas secas puede provocar que salga polvo procedente de la pieza que se está lijando, por lo que es importante que se trabaje con gafas y guantes.

Lija al agua

Las lijas al agua son eficientes y adecuadas para la eliminación de ciertos residuos y pueden dar un acabado final mejor en algunos materiales.

En Jeycaebro somos especialistas en el lijado y pulido de piezas de grifería sanitaria, y utilizamos en cada caso el método y la lija que mejor se ajusta a la pieza en cuestión.

La importancia del lijado en la grifería sanitaria

En la actualidad existen muchos tipos de grifos que podemos elegir colocar en el baño de nuestra casa o nuestro negocio. De múltiples estilos estéticos, con diferentes sistemas de ahorro y distintos extras que añadir, los grifos constituyen una de las piezas fundamentales de cualquier sanitario.

Sin embargo, hay un proceso que quizás no sea tan visible como el resto, pero que resulta fundamental para que podamos lucir la grifería sanitaria de una forma perfecta.

El lijado de metales

El lijado de una pieza metálica es una fase fundamental para conseguir un acabado final óptimo. ¿Por qué? Porque a través de este proceso se consigue una superficie uniforme del metal que se está trabajando.

El proceso de lijado lleva también implícita la fase del pulido, necesaria dentro del proceso para conseguir el resultado deseado.

De esta forma, en primer lugar se aplica la etapa de lijado, que consiste en aplicar un elemento abrasivo sobre una superficie tratar de alisarla y unificarla a través del roce continuo. Así, se elimina las imperfecciones que esa superficie, en este caso metálica, pudiera contener.

Es importante que el lijado se realice por profesionales con una amplia experiencia en este sector para que tengan en cuenta todos los detalles necesarios para realizar este proceso y conseguir así el resultado que se busca.

El lijado, igual que el pulido, puede hacer tanto de forma manual como con la ayuda de máquinas especializadas. Lo mejor es confiar en una empresa que trabaje ambos métodos, ya que así podrán usar el más adecuado para cada pieza metálica.

Una vez que se realiza el lijado, pasamos al momento de llevar a cabo el pulido, en el que se remata la tarea de unificar la superficie y se dota al metal de una dureza y un brillo perfectos.

Si se quiere conseguir el brillo y la resistencia más adecuada, lo mejor es dar al metal una capa de niquelado y otra de cromado, que dejarán la pieza lista para lucir de forma perfecta.