Cómo elegir la grifería sanitaria más adecuada para tu baño (parte II)

Seguimos con las distintas opciones de grifos que nos podemos encontrar en el mercado, atendiendo a diferentes características de los mismos. Si ya habíamos hablado de la instalación y la estética de la grifería sanitaria, hoy comenzamos tratando el tema del tipo de accionamiento que puede tener cada uno de ellos.

Temporizador

Hay grifos que se accionan a través de un temporizador, que regula tanto el tiempo durante el cual está el chorro de agua saliendo, como la cantidad de agua que sale. Muchos lugares públicos como centros comerciales, centros educativos o estaciones de tren, bus o aeropuertos, suelen usar este método, ya que por los baños pasan miles de personas y así se evitan olvidos de cerrar el grifo y gastos excesivos de agua.

También es recomendable para hogares en los que hay niños o ancianos susceptibles de olvidarse o despistarse a la hora de cerrar el grifo.

jeyca_grifo_3

Monomando

Este tipo de grifos son los que regulan, con un solo mando, la temperatura y la presión del chorro de agua. Para abrir el grifo, levantamos el grifo hacia arriba tanto como queramos que salga chorro de agua. Y para regular la temperatura, lo giramos a izquierda o derecha según si queremos que salga fría o caliente.

Son grifos muy sencillos de utilizar y muy funcionales.

jeyca_grifo_4

Bimando

En este caso, los grifos cuentan con dos llaves, normalmente una a la izquierda y otra a la derecha, que regulan la temperatura del agua. La mezcla de ambas llaves nos llevará a conseguir la temperatura deseada, a no ser que se quiera solo agua fría o solo agua caliente.

jeyca_grifo_2

Termostáticos

Los grifos termostáticos tienen dos controles: uno que controlan la presión de agua y otro que regula la temperatura de la misma, pudiéndose elegir los grados a los que se desea que salga el agua. Este tipo de grifos mantienen dicha temperatura aunque se abran otros grifos de la casa y, además, resultan muy sostenibles. Son muy comunes en bañeras y duchas.

jeyca_grifo_1

Como se puede observar, sean del tipo que sean, todos estos grifos han pasado su correspondiente proceso de lijado, pulido y cromado, un paso esencial para lograr una funcionalidad y una estética perfecta.

Cómo elegir la grifería sanitaria más adecuada para tu baño

A la hora de reformar o elegir de nuevas todo el mobiliario, decoración y distribución de un baño, podemos encontrarnos con numerosas opciones y posibilidades. Por eso, hemos elaborado una guía para que tengáis en cuenta qué tipo de elecciones vais a tener que hacer y sepáis decidir con criterio.

Empezamos por algún concepto básico. La grifería sanitaria de un baño está formada por el lavabo, la ducha o bañera y el bidé. Normalmente estos serán los elementos que nos vamos a encontrar en cualquier baño.

Según la instalación de los grifos, nos podemos encontrar con diferentes opciones:

Grifería sobre repisa

Normalmente, esta instalación es la que suele aplicarse en lavabos y bidés, ya que es la más sencilla y funcional. Los muebles de lavabo y bidés suelen llevar ya el agujero destinado a colocar el grifo. Es importante asegurarse que el grifo escogido se adapta al mueble y lugar donde va a colocarse.

Grifería empotrada

Los amantes de la decoración suelen decantarse por esta opción, aunque en primer lugar hay que verificar que la instalación está preparada para colocar un grifo empotrado, ya que si no el proceso será costoso. En este tipo de situaciones la instalación debe hacerse a medida.

Grifería por instalación mural en la pared

En este caso, los tubos llegan preparados por la pared para que la instalación pueda realizarse de una manera muy sencilla. Esta opción es la más utilizada en grifería sanitaria de bañeras y duchas.

Por otro lado, según el estilo o estética de la grifería sanitaria nos encontramos multitud de modelo, que podrían agruparse a grandes rasgos en cuatro grupos:

  • Clásico
  • Rústico
  • Moderno
  • Vintage

De esta forma, debemos tener en cuenta muchos aspectos a la hora de decidir qué grifería colocar en un baño, según diferentes parámetros, que seguiremos analizando en posteriores artículos. Para poder escoger cada uno de estos modelos, es importante que la grifería haya pasado por su proceso de lijado y pulido para conseguir el acabado deseado.

Qué aportan el lijado, pulido y cromado de metal a la grifería sanitaria

Hemos hablado en otras ocasiones sobre la importancia del proceso de lijado y pulido que tienen que pasar las piezas metálicas para poder conseguir ese acabado final que a todos nos gusta tener en nuestra grifería sanitaria, en nuestro domicilio o en locales comerciales donde trabajamos.

Esta vez queremos resaltar qué es lo que estos procesos de lijado, pulido y cromado provocan en los metales, para poder ser conscientes de lo necesarios que son y de la importancia que tienen.

Eliminación de imperfecciones

Una de las primeras etapas por las que pasa un metal en este proceso que explicamos, es precisamente el lijado. Es aquí cuando se trata, como su propio nombre indica, de lijar la pieza para que posteriormente cualquier imperfección que hubiera en su superficie quede eliminada.

Tras el lijado, la eliminación de las imperfecciones se hará patente en las siguientes etapas de pulido y cromado, como explicamos a continuación.

Superficie unificada

Tras el lijado de la superficie metálica, llega el momento de unificarla y dejarla totalmente pulida, sin imperfecciones ni diferencias de ningún tipo.

Dureza y resistencia

Dentro del proceso de lijado, pulido y cromado los metales adquieren también un plus de dureza y resistencia. Concretamente son las fases de pulido y niquelado/cromado son las que aportan estos factores a la grifería sanitaria.

Brillo

Y, por último, una de las cosas que más llaman la atención del acabado final de las piezas metálicas de grifería sanitaria es su brillo. La fase de pulido comienza a dotar al metal del brillo deseado, y este se consolida en el niquelado y cromado de la pieza, donde adquiere el aspecto final.

De esta forma, podemos observar todo lo que el proceso de lijado, pulido y cromado de metales aporta a las piezas que se someten al mismo, teniendo cada una de las fases su particular función dentro del proceso global.

¿Por qué es tan importante el proceso de lijado y pulido de grifería metálica?

En nuestra propia vivienda o cuando vamos a ver la casa de unos amigos, cuando entramos en un restaurante o cuando nos hospedamos en un hotel, vemos que los baños y cocinas cuentan con una grifería perfectamente brillante y bien acabada.

Y conseguir ese resultado no es algo del azar ni sencillo de lograr. Para que las piezas de grifería que vemos y utilizamos a diario tengan un aspecto tan estético, éstas deben pasar un proceso que se compone de distintas fases, desde que la pieza empieza a ser tratada hasta que se consigue el resultado deseado.

Lijado de metal

Una vez que la pieza tiene las dimensiones deseadas, entra en la fase de lijado, en la que su superficie quedará completamente lijada para posteriormente poder unificarla de la forma más óptima. El proceso del lijado de grifería metálica puede realizarse tanto de manera manual como robotizada, siendo esta última más productiva y eficiente pero siendo necesaria la opción manual para piezas con características especiales.

Pulido de metal

En la fase del pulido, la pieza de grifería adquiere una superficie uniforme y resistente, eliminando cualquier tipo de imperfección que pudiera tener y quedando lista para trabajar en la próxima fase: el niquelado y el cromado.

El pulido de la pieza metálica puede hacerse también de forma manual o robotizada, del mismo modo que ocurre con el lijado de metales.

Niquelado y cromado de metal

Por último, la pieza metálica de grifería entra en la fase de niquelado y cromado. Es en este momento cuando el metal adquiere un mayor brillo, dureza y resistencia. Tras sucesivas capas de níquel, la pieza está casi lista para circular por el mercado. Únicamente quedará el broche final que le aporta el cromo para que el acabado sea perfecto.

Sin todo este proceso, los grifos de locales y hogares no lucirían tan bonitos como lo hacen, por lo que el lijado, pulido y cromado de grifería es un procedimiento muy importante que merece todo reconocimiento.